Sobre alimentación del lactante

¿Cuáles son las ventajas de la lactancia materna?

La leche materna proporciona al bebé el equilibrio adecuado de todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. La leche materna también confiere ventajas inmunológicas que pueden reducir la incidencia de enfermedades, como infecciones gastrointestinales y otitis media aguda, y que puede extenderse a la infancia.

De acuerdo con la Sociedad Europea de Pediatras Gastroenterólogos Hepatólogos y Nutrición (ESPGHAN, por sus siglas en inglés), “La lactancia es el alimento natural para los niños. El grado de beneficios para la salud derivados de la lactancia materna es más alta en los países en desarrollo que en los países desarrollados, y es inversamente proporcional al nivel socioeconómico de la población. La evidencia de los países en desarrollo demuestra que bajo condiciones de poca higiene la lactancia materna puede ser una cuestión de vida o muerte. “La lactancia materna también confiere beneficios para la salud de la madre, ya que se asocia con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, cáncer de mama y cáncer de ovario. Por último, la lactancia es conveniente, ya que la leche materna siempre está disponible y no requiere preparación o el almacenamiento, es higiénica, cómoda y gratuita.

 

¿Por qué es la fórmula infantil el sustituto más adecuado a la leche materna?

Cuando un bebé no está siendo amamantado, la única alternativa segura y adecuada es la fórmula infantil. El preparado para lactantes ha sido desarrollado específicamente para contener todos los ingredientes necesarios para satisfacer las necesidades nutricionales de un bebé. Los sustitutos como el agua con azúcar, la maicena, el agua con leche entera de vaca o leche de cabra o de arroz que en algunos casos se dan a los bebés,  pueden ser peligrosos: son nutricionalmente inadecuados e insalubres, ya sea porque carecen o tienen excesos de algunos nutrientes, o por la falta de higiene en su preparación y/ o por las formas de consumirlos.

 

¿Por qué la leche de vaca no es adecuada antes del primer año de vida?

Según la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Europea de Pediatras Gastroenterólogos Hepatólogos y Nutrición (ESPGHAN, por sus siglas en inglés) la leche de vaca (entera o descremada, por ejemplo) no es apropiada para niños menores de 1 año. La leche de vaca es una fuente pobre de hierro y la anemia por deficiencia de hierro es el problema nutricional más común en los bebés. La ingesta de leche de vaca en forma temprana antes del año puede causar en algunos la pérdida de sangre intestinal, lo que conduce a la pérdida de hierro. Además, los niveles de proteínas y de sodio en la leche de vaca son mayores de lo recomendado para los bebés, mientras que los niveles de vitamina C, vitamina E y el cobre son muy bajos.

 

¿La incorporación de fórmulas infantiles en la alimentación puede influir a en la obesidad a futuro?

No hay evidencia científica concluyente que apoye una relación entre la obesidad y la alimentación con fórmulas. La obesidad es una enfermedad multifactorial. Los resultados de los numerosos estudios llevados a cabo durante las últimas dos décadas no son consistentes; algunos estudios muestran un pequeño efecto protector de la lactancia materna contra la obesidad infantil, otros no muestran ningún efecto en absoluto, e incluso hay estudios que demuestran que la lactancia materna está positivamente relacionada con el sobrepeso o la obesidad. Los estudios que muestran un efecto protector de la lactancia materna contra el sobrepeso y / o la obesidad también muestran que el efecto se reduce cuando se consideran otros factores como la obesidad materna o el nivel socio-económico. La falta de conclusiones claras derivadas de los estudios científicos es probable que se deba al hecho de que la lactancia es un comportamiento complejo en el que interactúan diferentes factores asociados con la madre que amamanta. * La composición de la fórmula infantil se basa en las recomendaciones científicas de expertos en pediatría, y está estrictamente regulada por la ley. Los fabricantes de fórmulas infantiles deben cumplir con una estricta legislación internacional en la formulación y comercialización de sus productos. Si las pruebas científicas mostraran una clara relación entre la fórmula y la obesidad, los fabricantes deberán modificar sus productos de conformidad con las recomendaciones de las autoridades científicas y gubernamentales. *

Clifford, TJ, lactancia materna y la obesidad.2003: fr. Med. J. p. 879-880