Primeros pasos para amamantar

El primer consejo es dar de amamantar inmediatamente después del nacimiento ya que esto facilita que el bebé aproveche el calostro, la leche espesa y amarillenta, que es una rica fuente de proteínas importantes para aportar al bebé resistencia a enfermedades infecciosas.

La leche madura es la que se produce después de algunos días. La cantidad aumenta y los pechos se ponen llenos, duros y pesados.

La leche del final que se produce más tardíamente se ve más blanca que la del comienzo porque contiene más grasa. Esta grasa proporciona gran parte de la energía de la leche materna y es la razón por la cual no hay que precipitarse a retirar al bebé del pecho, sino que debe permitírsele que continúe hasta saciarse.

Debido a que el bebé toma grandes cantidades de leche del comienzo, obtiene de ella toda el agua que necesita y por eso no necesitan otras bebidas ni agua antes de que tengan 6 meses de edad.

Si el bebé no puede succionar con eficacia en las primeras dos semanas, la madre, sola o con ayuda profesional, debería extraerse la leche y alimentar a su bebe.

La extracción de leche ayuda a que los pechos permanezcan blandos, para que el bebé pueda agarrar el pecho más fácilmente; facilita  además el mantener la producción de leche. Conviene evitar en lo posible el uso de mamaderas, porque esto hace que el bebé tenga más dificultad para tomar el pecho.