Lo que hay que saber sobre las fórmulas infantiles

–          Cuando no es posible  amamantar, la fórmula infantil es la mejor alternativa a la leche materna. 

Si bien por sus beneficios nutricionales, inmunológicos y para el desarrollo infantil, nada puede superar a las cualidades protectoras de la leche materna,  en los casos en los que la lactancia materna no es posible o por algún motivo resulta insuficiente, lo ideal es reemplazarla o suplementarla con las llamadas fórmulas infantiles (FI).(1) La Asociación de Empresas de Nutrición Infantil (ANI) destaca que las FI están diseñadas para cubrir con las necesidades nutricionales de los bebés para cada etapa y niño en particular y que contienen las vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, nucleótidos, probióticos y prebióticos adecuados para el crecimiento y desarrollo del bebé.

 

–          ¿Se puede usar cualquier agua o agua mineral para preparar una fórmula infantil en polvo?

No. Lo ideal es seguir siempre las instrucciones y recomendaciones que cada fabricante establece en su envase, habitualmente se recomienda hervir agua segura durante al menos 5 minutos y luego enfriarla antes de la toma.(2)

 

–          Si mi bebé no ingirió toda la mamadera, ¿puedo guardar el sobrante en la heladera y luego calentárselo para la próxima toma?  

No. Nunca hay que conservar la fórmula infantil sobrante de una mamadera en la heladera o recalentarla, ya que los cambios de temperatura pueden favorecer que las bacterias se reproduzcan a niveles no aptos para la salud del bebé.(3)

 

–          ¿Conviene preparar la mamadera con anticipación a fin de que esté lista para cuando el bebé tenga  hambre y evitar así que llore?

No. Lo ideal es elaborar y consumir la FI en polvo en el momento o abrir el cartón de FI líquida justo cuando tiene que comer y seguir siempre las instrucciones establecidas por cada fabricante. En el caso particular de las fórmulas líquidas, si sobra producto es importante conservarlo en la heladera y seguir las recomendaciones indicadas por cada fabricante.

 

–          ¿Cuánto más fórmula le doy a mi bebé es mejor?
No.
Los bebés recién nacidos que por alguna razón no pueden ser amamantados, pueden ingerir al comienzo pequeñas cantidades de FI. Sin embargo, para el final de la primera semana de vida y hasta los 6 meses la mayoría puede requerir aproximadamente 150 a 200 ml por kilogramo de peso por día. Es decir que un bebé de cuatro meses con 4 kilogramos de peso necesitará aproximadamente entre 900 y 1200 ml de FI diariamente. De todas maneras la cantidad puede variar de acuerdo al bebé y es el pediatra quien indicará la cantidad necesaria. A partir del sexto mes en el momento en que se incorporan alimentos sólidos la cantidad de fórmula que ingiere el bebé va disminuyendo gradualmente.

1] http://www.anmat.gov.ar/Cuida_Tus_Alimentos/consumidoresinfantiles.htm, párrafo 6.

[2] http://www.unicef.org.uk/Documents/Baby_Friendly/Leaflets/4/guide_to_bottle_feeding.pdf, pág 10.

3] http://www.unicef.org.uk/Documents/Baby_Friendly/Leaflets/4/guide_to_bottle_feeding.pdf, pág. 14.