La alimentación a partir de los 6 meses

Por Lic. Florencia Silva, Investigadora de CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación).

 

La primera comida de los bebés, suele ser algo que produce mucha ansiedad en las mamás. ¿Que darle?, ¿Cuánto?, ¿En qué momento?

Es importante saber que, a partir de los 6 meses la leche materna no cubre todos los nutrientes que el niño necesita, y es a esa edad, donde podemos comenzar a introducir alimentos.

Es recomendable primero ofrecer leche materna y luego ofrecer alimentos.

Elegir una comida principal, almuerzo o cena, en la cual se le pueda dedicar el tiempo suficiente al bebé.

Es una buena opción comenzar intentando darle a probar a nuestros hijos algún puré de verduras: zapallo, papa, zanahoria, etc., o algún cereal bien cocido como fécula de maíz. Para darle sabor, palatabilidad y aportar más nutrientes es adecuado agregar una cucharadita de aceite crudo para condimentar  y también se puede adicionar algún trocito de queso cremoso. No es aconsejable agregarle sal a los alimentos (que le das a tu bebé…), éstos ya la contienen en forma natural.

Como postre al comenzar con la alimentación de los bebés, es aconsejable comenzar con purés de frutas maduras, tales como banana, manzana, pera o durazno. Al igual que con la sal en los alimentos principales, en el caso de los postres a base de frutas, no es necesario ni conveniente agregar azúcar ni ningún dulce.

Dentro de las opciones dulces, los yogures enteros también son buenas opciones para las primeras comidas.

Una vez que el niño incorporó una nueva textura y pasados unos días, se puede probar con algún pedacito de carne muy bien cocida, sin grasa y cortada muy chiquitita, logrando, en lo posible, desmenuzarla.

A partir de los 7 u 8 meses, cuando el sistema digestivo del bebé está más maduro, se pueden incorporar fideos tipo cabellos de ángel y/o arroz blanco bien cocidos, verduras cocidas y procesadas, también galletitas dulces simples o vainillas, etc.

Alrededor de los 9 meses el bebé ya puede participar de las cuatro comidas principales de forma de semejar la alimentación del pequeño al de toda la familia y puede consumir todas las frutas, lavadas, peladas en trocitos (para que el agarre), las verduras en distintas preparaciones tipo budines de zapallitos, con salsa blanca, etc., huevo bien cocido, tanto en preparaciones o bien, cortado chiquito.

Es muy importante ofrecerle una amplia variedad de alimentos a los niños, para que conozcan diferentes sabores y texturas y, de esta manera, lograr una alimentación completa y variada, sin embargo, lo mejor es incorporar de a uno por vez probando opciones distintas en cada comida. Lo ideal es combinar en cada plato, carne con vegetales o con algún tipo de pastas o arroz.

La mejor bebida para acompañar las comidas siempre es el agua potable, intentando evitar el consumo de jugos y gaseosas.

Hay alimentos de riesgo para los bebés que deben evitarse: los cuerpos esféricos como choclo, arvejas, maní, porotos y lentejas pueden provocar aspiración entre los 6 y 1 meses. La soja y sus derivados y la miel, son otros alimentos que deben reservarse para niños mayores de un año.

La utilización de leche de vaca como alimento, en reemplazo o como complemento de la lactancia materna no está aconsejada hasta que los niños cumplan el año de vida, ya que hay suficiente evidencia de que puede causar microhemorragias intestinales que pueden terminar en anemia además de ser un alimento con una composición nutricional bastante diferente a las necesidades del bebé en esa edad. Sí se puede utilizar leche de vaca en pequeñas cantidades para preparar alguna comida del bebé, ya que no es el mismo riesgo que usarla como bebida.

La utilización de leche de vaca como alimento, en reemplazo o como complemento de la lactancia materna no está aconsejada hasta que los niños cumplan el año de vida. Sí se puede utilizar leche de vaca en pequeñas cantidades para preparar alguna comida del bebé, ya que no es el mismo riesgo que usarla como bebida.